Likutei Sijot: Trumá Volumen III

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HOY ES: PARASHA: MIKETZ
PRÓXIMA FESTIVIDAD: JANUCA (DEC 12 -20)

B

8. Sobre el versículo1: “Ellos tomarán para Mí una terumá”, explica Rashi: “para Mí, en Mí Nombre”, [es decir], la entrega de la terumá como donativo para el Mishkán debía ser [exclusivamente] para el Altísimo, y no motivada por intereses ulteriores.

Esto requiere ser comprendido: ¿Por qué precisamente en relación a esta mitzvá la Torá advierte, más que en otras mitzvot, que ésta debía realizarse en Su Nombre? ¡Todas las mitzvot deben hacerse en Su Nombre! ¿Por qué razón la Torá vincula este aspecto puntualmente en esta mitzvá?

A simple vista lo contrario es cierto: Es conocida la máxima del Baal Shem Tov que señala que hay cuestiones [que hacen a la práctica del judaísmo], en las que no es tan crucial la intención [de la persona que lleva a cabo la acción] (como en el resto de las mitzvot). Una de estas prácticas es la inmersión en una mikve; incluso si las causas que llevaron a la inmersión fueron ajenas a la obtención de pureza – y más aun, incluso si la persona no tuvo intención alguna de sumergirse, sino que cayó sobre él [imprevistamente] una ola, se purificó2. Un segundo ejemplo, [similar al anterior], es la entrega de tzedaká, en este caso, las razones que movilizaron al acto de la tzedaká no son tan substanciales; es más, incluso si la dádiva se produjo de modo inadvertido, [por ejemplo], si la persona extravió dinero y un pobre lo halló, de modo que él no tuvo la más mínima intención de entregárselo, no obstante debido a que el menesteroso recibió su dinero, cumplió de cierta manera la mitzvá de tzedaká. Esto se asemeja a la mitzvá de shijejá3.

Este principio demanda una explicación: En otras mitzvot en las que la intención [de quien la ejecuta] –la kavaná- es más imprescindible, la Torá no enfatiza que deban hacerse ‘Para Mí’, ‘en Su Nombre’ bendito Sea, sino, [este requisito es resaltado] únicamente en relación a las dádivas para el Mishkán – cuya entrega se asemeja, a simple vista, a la entrega de tzedaká, acción en la que la kavaná no era del todo significativa en comparación con [lo principal,] la construcción del Mishkán – [entonces], ¿ Por qué en este caso la Torá señala que [la entrega] debía hacerse ‘en Mi Nombre’?

El concepto se comprenderá conforme lo explicado antes4: Debido a que el significado conceptual de todo el Mishkán consiste en la unión que produce el judío entre todos sus asuntos y cuestiones, con Di-s, hasta el grado de lograr el reconocimiento de lo Divino – Conócelo, daehú – [incluso] en todas sus cuestiones mundanas, por lo tanto se entiende, por qué en este caso es trascendental que [la acción pertinente] sea ‘en Mi Nombre’, pues de esto se trata el Mishkán, la fusión con el Altísimo.

9. Ahora bien, la conexión entre: [a) el pensamiento que debe acompañar a toda acción del judío,] ‘en Mi Nombre’; y [b)] el concepto de ‘Conócelo en todas tus sendas’, se entenderá prologando el significado del versículo ‘Ellos tomarán – veikjú – para Mí una terumá’. Aparentemente en este contexto hubiera sido más apropiada la expresión ‘Ellos entregarán para Mí una terumá’, es decir, que la entrega sea ‘en Mi Nombre’ ¿Por qué la Escritura dice ‘Ellos tomarán para Mí una terumá’, señalando así que el recibir [la terumá] debe ser ‘en Mi Nombre’? No obstante, aquí la Torá se refiere [también] a que la recepción de la tzedaká por parte del menesteroso debe ser en Nombre de Di-s5.

[La explicación del concepto es la siguiente:] Es sabido que la razón por la cual Di-s dispuso como parte del sistema de la Creación haya ricos y pobres, y que el necesitado deba recurrir al pudiente, es para que en el mundo exista interrelación entre el dador y el receptor, esto es, el concepto de la tzedaká6.

En realidad, y verdaderamente es así, el Altísimo es Quien ‘sustenta el mundo entero con Su gracia, bondad y misericordia’. El Mismo sostiene al mundo todo, a pobres y ricos. Pero, El mantiene a los menesterosos de manera tal, que su porción Se la entregada a los pudientes para que ellos la distribuyan entre los pobres. Así, la tzekaká que el rico da al necesitado no se la da de lo suyo, más bien, se trata de la porción del pobre que Di-s resguardó [para él] en poder del rico.

Así expuesto, si del Todopoderoso proviene el sustento de los menesterosos, El podría entregarles directamente su porción7; ¿Por qué la modalidad de la entrega involucra a los pudientes como intermediarios? La respuesta es consonante con lo antedicho: Este sistema responde al propósito Divino de que haya en el mundo bondad y tzedaká, de modo que si cada cual percibiría su [porción y] flujo [desde lo Alto] sin intermediarios, la generosidad y la tzedaká no existirían en la creación.

Y precisamente esto es lo que se demanda del menesteroso, el receptor, que [tome conciencia que] su recepción de la tzedaká es para plasmar la Intención Suprema de que haya en el mundo tzedaká, [generosidad y altruismo. Así, el receptor no es un mero ‘espectador’ pasivo de la construcción de un mundo mejor, sino que es consciente que al estimular al dador a hacer un acto de bondad, juntos construyen y desarrollan el plan de Di-s]. Este entonces es el significado de la declaración de la Escritura: “Ellos tomarán – veikjú– para Mí una terumá”, es decir, que la recepción de la tzedaká debe ser ‘lishmí’ –en Mi Nombre–.

10. Una consigna y ordenanza de la Torá es una transmisión de fuerza. ¿En qué circunstancia la persona requiere de un fortalecimiento especial para poder hacer algo ‘en Su Nombre’ bendito Sea? – cuando se trata de ‘veikjú’, [al tener que recibir algo]. Si de ‘veitnu’, entregar, se tratara, no es imperioso un estímulo específico para hacerlo lishmá –en función exclusiva del Altísimo– (pues si bien, conforme lo explicado antes, en la entrega de tzedaká no es tan crucial la intención del dador, de todos modos se sobreentiende que la acción es hecha exclusivamente en virtud de Su Orden); las razones de esta afirmación son las siguientes:

A) El dinero posibilita adquirir [los artículos y elementos que proveen] vitalidad para el alma, y en particular, si para conseguirlo la persona se esforzó con todas las fuerzas de su alma, [entonces, el valor por el dinero conseguido esta muy arraigado en él], así, cuando logra someterse a sí mismo para entregar ese dinero como tzedaká, seguramente lo hace lishmá, exclusivamente para cumplir la mitzvá;

B) El dador, al entregar tzedaká cumple una mitzvá, y cuando un judío hace un precepto, se da por sentado que lo hace respondiendo a la Voluntad de Di-s. Agregado a esto[s dos fundamentos], es aconsejable hacer entrega de la tzedaká sin que se divulgue, matán beseter, de esta manera, será más fácil hacerlo lishmá.

En contraste, cuando se trata de recibir tzedaká, [la tendencia natural difiere de lo antedicho:] A) El menesteroso no precisa esforzarse para aceptar la tzedaká; pues recibe la ayuda para su propia subsistencia y la de su familia, (su indigencia es tan grande que no toma en cuenta las dificultades, y se auto humilla y desprecia a sí mismo por la necesidad imperiosa de conseguir su sustento); B) él no tiene la intención de cumplir con ello una mitzvá, él lo hace simplemente por su apremio por sostenerse a sí mismo y a su familia. A esto se debe que el receptor necesite una indicación y estímulo especiales de la Torá, para que incluso la recepción de la tzedaká sea en aras del Altísimo –lishmí–. Debido a que del judío se demanda el “Conócelo en todas tus sendas”, es decir, que todas sus cuestiones estén atravesadas por la santidad, sin hacer diferencias en lo que haga, ya sea si se trata de algo que forzosamente lo debe hacer, o si su acto responde a su propia necesidad; ya sea si es una cuestión que le suscita placer o lo contrario – de todos modos, todo su accionar debe ser en aras de Di-s, ‘Conócelo en todas tus sendas’.

Conforme todo lo explicado se entiende por qué la instrucción respecto de hacer las cosas en aras de Di-s, la Torá la sugiere en el contexto de la construcción del Mishkán, pues como fue explicado antes, el significado conceptual de ‘Harán para Mí un Santuario’, es idéntico al de ‘Conócelo en todas tus sendas’.

(De una Sijá de Shabat Parshat Mishpatím 5760)

NOTAS AL PIE
1.[Exodo 25:2 (NE)].
2. Véase Jaguigá 19a.
3. Sifrí, Deuteronomio 24:19, esta apreciación es citada por Rashi en su comentario este versículo.
4. [Likutei Sijot Vol. III, pág. 902. Corresponde a la primera parte de la presente Sijá (NE)].
5. Véase también Keter Shem Tov en el final de la Sección II, párrafo que comienza con [las palabras] Harotzé lehenot.
6. Shemot Rabá cap. 31:5. Tanjumá allí. Discurso Jasídico que comienza con [la palabra] Tiku, 5628.
7. Bavá Batrá 10a. Este concepto esta explicado en el Discurso Jasídico que comienza [con las palabras] Amar Rav Shmuel bar Najmeni, 5690.

Las frases entre corchetes [ ] son agregados de la edición en Español. A las no­tas originales se agregaron las notas de la versión Inglesa (NVI) y las de la edición en Español (NE).
Textos originales: Likutei Sichos (Kehot Publication Society, Brooklyn, NY)
Edición de Textos y Dirección General: Rabino David Stoler
Traducción: Equipo de Sijot en Español.
Revisión: Rabino Natán Grunblatt.

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Jabad es una filosofía, un movimiento, y una organización. Se considera que es la fuerza más dinámica en la vida judía en la actualidad. La palabra ” Jabad ” es un acrónimo hebreo de las tres facultades intelectuales de jojmá , sabiduría, binah – comprensión y daat – conocimiento.