HOY ES: PARASHA: MIKETZ
PRÓXIMA FESTIVIDAD: JANUCA (DEC 12 -20)

Nuestra parashá nos cuenta sobre la construcción del Mishkán (Tabernáculo, Santuario) que acompañó al pueblo judío a través de sus viajes por el desierto (y luego del establecimiento del pueblo en la Tierra de Israel, por más de 400 años). ¿Por qué resulta tan importante conocer los detalles edilicios de una construcción que nunca más existirá?Las paredes del Santuario que Di-s ordenó construir debían ser de “árboles de shitím”, como está escrito: “y harás las columnas del Santuario de árboles de shitím parados”.

En el lenguaje hebreo, cada palabra tiene una raíz de dos o tres letras. La raíz de la palabra shitím es la letra “shin” y la letra “tet”.

Hay otras dos palabras que tienen la misma raíz, de donde podemos derivar que hay una relación profunda entre estas tres palabras: (1) shtut, que significa tontera. (2) sita, que significa desvío.

De aquí aprendemos el significado de la tontera y, a su vez, el objetivo del Santuario.

La tontera (shtut) es un desvío (sita) del camino correcto. Hay un camino intermedio, el camino del intelecto y la comprensión, y el desvío de lo que resulta lógico se llama “tontera” (shtut).

Del hecho de que el Santuario debía construirse con árboles de shitím, podemos aprender que uno de los objetivos del mismo esa transformar esa desviación o tontera.

Sin embargo, cuando hablamos de un camino intermedio, podemos hablar de dos tipos de desviaciones: hacia arriba, por así decir, y hacia abajo.

Hay una desviación que implica descender por debajo del intelecto (el camino intermedio): esto se denomina tontera. Hay una desviación que implica ascender por encima del intelecto, superarlo: esto se llama “tontera de santidad”.

El significado de este tipo de “tontera” es que la persona rompe con las convenciones aceptadas y acostumbradas, y sube a un nivel espiritual más elevado, que supera la lógica normal.

Traduciendo este concepto en nuestro servicio a Di-s, una persona que funciona en el camino intermedio, el camino del intelecto, es quien sirve a Di-s partiendo de la razón, porque tiene sentido en su mente servir a Creador del universo. Por el otro lado, una persona se desvió “hacia arriba”, sirve a Di-s con una unión mucho más profunda que la que el intelecto le puede dar, un servicio que parte de la entrega total a Di-s.

En otras palabras, en el camino intermedio, el punto de partida es la persona. En el camino de la “tontera de santidad”, el punto de partida es Di-s. (Cabe aclarar, que en el camino de la “tontera”, la desviación “hacia abajo”, el punto de partida es el mundo, quien controla el comportamiento de la persona. El individuo se vuelve un sirviente de las circunstancias que lo rodean).

Este concepto nos lleva a entender una de las funciones del Santuario, de transformar la “tontera” en “tontera de santidad”. No es suficiente con el servicio a Di-s por el camino intermedio del intelecto normal. Si no existiese en el mundo la “tontera” en su sentido más literal (el desvío “hacia abajo”), sería suficiente con el sentido común, sin embargo, dada la existencia del Ietzer HaRá, la Inclinación al Mal, cuyo asunto es el desvío “hacia abajo”, es necesario y fundamental utilizar la “tontera de santidad” en el servicio a Di-s.

Así explica el Rambam (Maimónides), que, en general, la persona debe dirigirse por el camino intermedio, pero si se desvió hacia alguno de los extremos, no alcanza con volver al camino intermedio, sino que debe desviarse hacia el otro extremo para corregirse.

El significado práctico de esta enseñanza es que aquellos cuyo servicio a Di-s se basa en el estudio de la Torá y ya tienen fijos sus horarios de estudio, deben romper sus propios límites y costumbres a través de dedicar más tiempo al estudio de la Torá.

En cuanto a aquellos cuyo servicio a Di-s se basa en la observancia de los preceptos y la Tzedaká (caridad) deben romper con sus límites fijos de donación de Tzedaká.

El romper con los límites es la forma de servicio de la “tontera de santidad”, que traerá, rápido en nuestros días, a nuestro Justo Mashíaj.

Extraído de Shulján Shabat

ADAPTADO DE LA ENSEÑANZAS DEL REBE DE LUBAVITCH
Extraído de Shuljan Shabat, originalmente publicado en Sijat Hashabua, traducido por “La reflexión semanal”

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Jabad es una filosofía, un movimiento, y una organización. Se considera que es la fuerza más dinámica en la vida judía en la actualidad. La palabra ” Jabad ” es un acrónimo hebreo de las tres facultades intelectuales de jojmá , sabiduría, binah – comprensión y daat – conocimiento.